La regulación emocional se ha vuelto un eje central en educación, pero llevarla a la práctica no siempre es simple.
El desafío real es intervenir en el momento correcto.
La multisensorialidad permite bajar niveles de activación, generar calma y preparar al estudiante para aprender, pero solo si está disponible cuando se necesita.
La regulación emocional ocurre en la práctica, en el momento real.





